Cuando vemos a una persona bien vestida y elegante, nos preguntamos qué hace la diferencia que está eligiendo para verse distinguido (a).
La palabra “elegancia” viene del latín elegantia y significa “cualidad del que extrae lo mejor”. Sus componentes léxicos son: el prefijo ex- (hacia fuera), legere (escoger, cosechar), -nt- (agente, el que hace la acción), más el sufijo -ia (cualidad).
En pocas palabras, elegante es una cualidad de elegir o escoger lo mejor, esto quiere decir que cuando nosotros elegimos lo mejor, nos da seguridad de adentro hacia afuera porque estamos seguros de que la elección fue lo mejor y automáticamente nos ayuda a proyectarlo.
Pero, ¿cómo podremos lograrlo? Existen ciertas formas que nos ayudan a proyectar esa elegancia en nuestra apariencia y las cuales voy a compartir algunas de ellas:
1. Elige las prendas y accesorios que te favorecen, el estilo es parte de nuestra personalidad y desgraciadamente la gran mayoría tenemos miles de estilos en nuestro Guardarropa y no nos ayuda a lograr este equilibrio, una persona elegante tiene un estilo definido y pulcro el cual se destaca por su elección sobria y de buen gusto.
2. Elige prendas que son de tu tipo de cuerpo. No podemos traer una prenda súper ajustada o demasiado grande que de inmediato resalta que no es prenda adecuada para nosotros. Una persona elegante conoce su cuerpo y sabe vestirlo sin usar prendas que no van con su tipología.
3. Una persona elegante sale de casa bien arreglada y vestida para la ocasión, jamás se presentará a un lugar con la ropa inapropiada para el lugar al que se presenta. Aunque vayas a la playa, al cine o de compras, tienes que lucir adecuadamente para el sitio.
“Una persona elegante sabe elegir lo que le favorece para verse siempre distinguida, destacándose de los demás de una forma positiva, porque se refleja desde afuera, vistiendo adecuadamente y hacia adentro, porque emana seguridad en todo momento.”
Claudia Mireya Zijderhand









